El Corredor Bioceánico Vial impulsará la integración de Chile, conectando el Océano Atlántico con el Pacífico. Unirá a Chile con Argentina, Brasil y Paraguay mediante infraestructura vial y comercio, reduciendo tiempos y costos de transporte. Esto generará desarrollo económico en las regiones, especialmente en el norte de Chile, consolidando a Antofagasta y otras ciudades, como un centro clave de tránsito internacional y aprovechando sus recursos minerales, agropecuarios e incrementando las actividades relacionadas a servicios de forma general.
