El mercado de bebidas alcohólicas en Corea del Sur muestra una transformación hacia el consumo premium, moderado y orientado a experiencias, impulsado por generaciones jóvenes que privilegian productos sofisticados, suaves, mezclables y asociados a tendencias como el highball, la mixología y los formatos RTD. La demanda se concentra principalmente en whisky, destilados premium, coctelería y bebidas importadas consumidas en bares, restaurantes, tiendas de conveniencia y espacios urbanos de tendencia, especialmente en Seúl y otras grandes ciudades.
Chile posee una oportunidad estratégica para posicionar el pisco chileno como un destilado versátil y diferenciador dentro de la coctelería coreana, aprovechando el TLC con Corea, la creciente apertura hacia espirituosos importados y la valorización de productos con identidad, autenticidad y storytelling gastronómico. Sin embargo, enfrenta desafíos importantes como el bajo conocimiento del pisco chileno, la fuerte competencia del whisky, tequila y pisco peruano, los altos impuestos al alcohol, estrictos requisitos regulatorios y la alta volatilidad de las tendencias de consumo en Corea. El estudio recomienda que Chile enfoque su estrategia en el canal on-trade, alianzas con bartenders e importadores especializados, activaciones experienciales, construcción gradual de categoría y posicionamiento del pisco como un espirituoso premium adaptable a la mixología moderna y al consumo social coreano de largo plazo.
