El mercado de la biotecnología productiva en Estados Unidos muestra un crecimiento acelerado, impulsado por la necesidad de aumentar la productividad agrícola, reducir el uso de agroquímicos y antibióticos, fortalecer la sostenibilidad y desarrollar sistemas productivos más resilientes mediante bioinsumos, edición genética, microbiología e inteligencia artificial. La demanda se concentra principalmente en soluciones para agricultura de alto valor, sanidad animal, acuicultura, biofertilizantes, biopesticidas, bioestimulantes y tecnologías aplicadas al microbioma y la agricultura de precisión.
Chile posee una oportunidad estratégica para posicionarse como proveedor de soluciones biotecnológicas innovadoras, aprovechando su experiencia en agricultura, salmonicultura y desarrollo de startups especializadas, además de su capacidad para ofrecer tecnologías validadas en bioseguridad, resiliencia climática y producción sostenible. Sin embargo, enfrenta desafíos importantes como las exigencias regulatorias de USDA, EPA y FDA, la necesidad de validación técnica en condiciones locales, la protección de la propiedad intelectual, la alta competencia tecnológica y la importancia de establecer alianzas con socios estratégicos en el mercado estadounidense. El estudio recomienda que Chile enfoque su estrategia en nichos de menor barrera regulatoria, fortalecimiento de la validación comercial y científica, desarrollo de alianzas con distribuidores, centros de investigación y productores líderes, y una inserción gradual basada en innovación, diferenciación tecnológica y escalamiento internacional
