Italia es el segundo productor farmacéutico de la Unión Europea y el séptimo a nivel mundial, con una producción de 56.000 millones de euros en 2024 y exportaciones que en 2025 podrían superar los 70.000 millones, creciendo a una tasa que triplica la del PIB nacional. El país lidera Europa en producción por contrato (CDMO) y es el primer importador comunitario de principios activos e intermedios extra-UE, ya que el 44% de sus importaciones farmacéuticas corresponde a insumos para su propio proceso productivo y no a medicamentos terminados. Este contexto abre oportunidades concretas para la industria chilena en tres segmentos: el mercado de suplementos —valorado en 5.200 millones de euros y el primero de Europa—, la filiera de ingredientes y servicios técnicos, donde Italia busca diversificar activamente proveedores fuera de Asia, y la investigación clínica, donde la descentralización de los ensayos abre espacio para socios operativos externos capaces de acelerar reclutamiento y reducir costos (ProChile, Estudio modular – Industria farmacéutica Italia 2026).
El estudio concluye que la vía de entrada más eficaz no es la exportación directa, sino la construcción de alianzas con actores italianos ya integrados en la cadena de valor, como fabricantes por contrato, CDMO o sponsors clínicos, ilustrado con los casos de DKI Chile (proveedor crítico de saponina de Quillaja para cinco vacunas aprobadas globalmente) y MNL Group (extractos de maqui berry distribuidos en el canal farmacia italiano mediante alianza con un socio europeo). Frente a un marco regulatorio exigente —donde los suplementos ofrecen la ruta más rápida al no requerir autorización de comercialización, mientras que los medicamentos terminados exigen aprobación de AIFA y tiempos de acceso que superan los 14 meses—, se recomienda priorizar primero las oportunidades de menor friccción regulatoria (suplementos, ingredientes y servicios técnicos) mientras se estructura en paralelo un piloto clínico, eligiendo aliados con poder real de decisión y participando en ferias sectoriales como CPhI Europe, In-vitality, Pharmintech, Cosmofarma y Pharmaexpo para establecer contacto directo con la industria italiana.
