El estudio de ProChile describe un mercado de fertilizantes uruguayo altamente dependiente de las importaciones (principalmente urea, MAP, DAP, cloruro de potasio y mezclas NPK provenientes de China, Rusia, Marruecos, Brasil y Estados Unidos) y estrechamente vinculado al desempeño del sector agroexportador -soja, arroz, trigo, maíz y lechería-. La volatilidad de los precios internacionales ha sido determinante: la urea llegó a bordear los US$800/t en 2025-2026, con alzas de 30% a 40% en distintos fertilizantes, lo que ha obligado a los productores a abandonar la fertilización “por receta” y adoptar un manejo de precisión extrema. La oferta está concentrada -el 70% en solo cinco empresas, entre ellas ISUSA, Nutrien, Yara, Haifa Group, ICL y Mosaic- y opera bajo un marco regulatorio exigente del MGAP, que incluye registro obligatorio de productos y Planes de Uso y Manejo de Suelos que obligan a los productores a declarar qué y cuánto fertilizante aplican.
El estudio señala que Chile tiene una oportunidad relevante no en los fertilizantes de volumen (commodities), sino en soluciones de especialidad: el productor uruguayo está dispuesto a pagar un premium por productos con menor pérdida por lixiviación, mayor salud radicular y mejor eficiencia agronómica, en línea con el crecimiento proyectado del mercado (sobre 9% anual hacia 2027, según 6Wresearch) y con la adopción creciente de bioinsumos (+15% en 2025). Las recomendaciones apuntan a posicionar a Chile como socio tecnológico -integrándose a los Planes de Uso y Manejo de Suelos exigidos por el gobierno local- y no solo como proveedor de insumos, priorizando fertilizantes estabilizados, de liberación controlada, biofertilizantes y servicios técnicos integrados (monitoreo de suelos, agricultura de precisión, asesoramiento agronómico), además de establecer alianzas comerciales de confianza con distribuidores, cooperativas y empresas agroindustriales locales, dado que el empresario uruguayo valora los modelos de asociación y representación comercial por sobre estrategias puramente exportadoras.
