Grecia presenta una economía en consolidación, con crecimiento cercano al 2% anual, inflación moderada y una recuperación progresiva del empleo, apoyada por el turismo, los servicios, la construcción, la inversión extranjera y los fondos europeos. Su estructura productiva está fuertemente orientada al sector terciario, que representa alrededor del 80% del valor agregado, con especial importancia del turismo, el comercio, el transporte marítimo, la logística y los servicios profesionales. Atenas y el puerto del Pireo concentran el núcleo financiero, industrial y logístico del país, mientras Salónica funciona como puerta de entrada a los Balcanes; estos polos ofrecen ventajas para importación, distribución regional y acceso a cadenas comerciales internacionales.
El mercado empresarial griego está dominado por pequeñas empresas: las pymes representan el 99,91% de las firmas activas y las microempresas, mayormente familiares, concentran cerca del 95% del total. Por ello, las negociaciones requieren contacto directo con propietarios o directivos, construcción de confianza y una propuesta comercial personalizada, ya que las decisiones suelen estar altamente centralizadas. Según el informe para las empresas chilenas, resulta clave identificar la contraparte y su ubicación: Atenas-Pireo es prioritario para operaciones de mayor escala, comercio marítimo y distribución masiva, mientras Salónica ofrece conexión terrestre con los Balcanes y oportunidades en manufactura, logística y agroalimentos; adicionalmente, Creta y otras zonas turísticas pueden ser relevantes para productos premium y de alto valor agregado.
