El mercado del vino en México muestra un crecimiento sostenido, impulsado por el aumento del consumo, el desarrollo de la cultura del vino, el enoturismo y una creciente demanda por vinos premium, sostenibles y de mayor valor agregado. La demanda se concentra principalmente en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla y destinos turísticos como Cancún y Los Cabos, a través de supermercados, tiendas especializadas, canal HORECA y comercio electrónico.
Chile posee una oportunidad estratégica para fortalecer su presencia como uno de los principales proveedores de vino importado, aprovechando el Tratado de Libre Comercio con México, su reconocimiento por la relación calidad-precio y el creciente interés por vinos premium, orgánicos y con identidad de origen. Sin embargo, enfrenta desafíos importantes como la fuerte competencia de España, Francia e Italia, la creciente producción local mexicana, la elevada carga tributaria, la concentración de los canales de distribución y la necesidad de fortalecer el posicionamiento de marca. El estudio recomienda que Chile enfoque su estrategia en la diferenciación por calidad y origen, el desarrollo de vinos de mayor valor agregado, el fortalecimiento de alianzas con importadores y distribuidores, y una mayor promoción en segmentos premium, enoturismo y canales especializados.
