El mercado francés de aceite de oliva ofrece una oportunidad estructural para Chile debido a la marcada brecha entre consumo (100.000-114.000 toneladas anuales) y producción local, apenas 3.500-5.000 toneladas, lo que obliga a Francia a importar más del 90% de lo que consume, principalmente desde España (69%), Italia (18,3%) y Túnez (8%). El consumidor francés, cada vez más exigente, valora la denominación “extra virgen”, la trazabilidad de origen, los envases de vidrio tintado y las certificaciones orgánicas, mientras el mercado se distribuye entre grandes cadenas (Carrefour, Auchan, Intermarché), tiendas gourmet especializadas, comercio electrónico y el canal HORECA. A partir del acuerdo de asociación Chile-UE vigente desde mayo de 2026, el aceite de oliva chileno puede ingresar con arancel 0% hasta 11.000 toneladas anuales (frente al arancel general de 124,50 €/100 kg), siempre que cumpla las reglas de origen 100% chileno y las certificaciones sanitarias, fitosanitarias y orgánicas exigidas por la UE.
El estudio identifica dos frentes de entrada complementarios: el segmento a granel, orientado a envasadores e industria agroalimentaria, que exige volumen y estabilidad logística, y el canal retail de gama media-premium, donde compiten atributos como frescura, trazabilidad y sostenibilidad más que el precio. Las principales fortalezas de Chile son su producción en contra-estación (que permite ofrecer aceite fresco cuando Europa no cosecha), altos estándares fitosanitarios y la ventaja arancelaria recién adquirida, en un contexto donde la crisis climática ha reducido la producción española casi un 50% entre 2022 y 2024, abriendo espacio a proveedores alternativos. No obstante, Chile enfrenta desafíos relevantes: carece de historial exportador y reconocimiento de marca en Francia, debe asumir mayores costos logísticos por la distancia geográfica, corre riesgo de perder trazabilidad si exporta a granel sin marca propia, y no cuenta con red de distribución ni alianzas comerciales establecidas. El documento recomienda una estrategia de prospección activa mediante ferias especializadas como Natexpo, SIAL Paris y Salón Gourmet Selection para construir presencia y credibilidad en este mercado altamente competitivo.
