Autores
OFICOM EMIRATOS ARABES - DUBAI
Año de Publicación
2026
Sector
Industria
Idioma
Español
Tamaño
3,04 MB
Industria
Estudio Modular Proveedores de la Minería -Reino Arabia Saudita-2026

El estudio de ProChile analiza el mercado minero saudí en el marco de Vision 2030, estrategia con la que el Reino busca reducir su dependencia del petróleo y posicionar a la minería como uno de sus pilares económicos centrales. Arabia Saudita posee recursos minerales estimados en unos US$ 2,5 billones, potencial que ha estado históricamente subexplotado, por lo que el gobierno impulsa el Exploration Enablement Program (EEP) para acelerar la exploración greenfield y reducir el riesgo geológico. El gasto en exploración pasó de US$ 21 millones (2022) a US$ 146 millones (2025), y se proyecta que el aporte del sector minero al PIB suba de US$ 17 mil millones (2024) a US$ 64 mil millones (2030), con metas de hasta 200.000 nuevos empleos. Esta expansión genera una fuerte demanda de servicios especializados en geofísica, perforación, modelamiento de recursos, ingeniería EPCM, gestión hídrica y soluciones ESG, frente a lo cual Chile cuenta con una ventaja competitiva relevante gracias a su experiencia en minería a gran escala y su capacidad de operar en condiciones extremas similares a las del desierto saudí.

Del lado de la oferta, Ma’aden -la empresa minera estatal- es el actor central del ecosistema, aunque persiste una fuerte dependencia de compañías internacionales (Bechtel, Worley, Fluor, Barrick Gold, Ivanhoe Electric, MP Materials) en segmentos técnicos avanzados, ya que el mercado saudí opera principalmente mediante joint ventures y contratos EPCM en lugar de compras directas de servicios. Entre los desafíos destacan la limitada capacidad técnica local, la escasez de talento especializado y las condiciones ambientales extremas; entre las oportunidades sobresalen la exploración avanzada, la perforación profunda y los minerales estratégicos para la transición energética (cobre, litio, tierras raras). El estudio recomienda que las empresas chilenas se posicionen a través de socios locales, prioricen nichos donde Chile tiene ventaja comparativa (ambientes áridos, gestión hídrica, relaves, digitalización minera), capitalicen su experiencia en el desierto de Atacama, se involucren desde las fases de exploración y desarrollo, y construyan relaciones institucionales de largo plazo -incluyendo transferencia de conocimiento- antes de buscar contratos comerciales puntuales.