El mercado agro peruano cerró 2025 con un récord histórico de exportaciones agrícolas cercano a US$ 15.013 millones (16,1% del total exportado por Perú), impulsado por arándanos, palta, uva de mesa, café y cacao, y con más de 2.400 empresas agroexportadoras operando, lideradas por grupos como Camposol, Machu Picchu Foods y Danper. El crecimiento se sustenta en proyectos de irrigación (Chavimochic, Olmos, Majes Siguas) que amplían la frontera agrícola en la costa, en incentivos tributarios como la nueva Ley Agraria (reducción del Impuesto a la Renta al 15% hasta 2035) y en una creciente demanda de modernización tecnológica: agricultura de precisión, riego tecnificado, AgTech, drones y bioinsumos. Esto ha generado un ecosistema de proveedores altamente competitivo y global (Estados Unidos, Europa, Israel, Asia), donde el mercado de insumos agrícolas alcanzó cerca de US$ 1.300 millones en 2025, aunque persisten desafíos estructurales como la escasa tecnificación del riego (solo 20% de la superficie), la informalidad de más del 80% de los productores y la vulnerabilidad frente al Fenómeno del Niño.
Para las empresas proveedoras chilenas, Perú ofrece oportunidades concretas en riego tecnificado, bioinsumos, biotecnología agrícola y soluciones AgTech, en un mercado donde los agroexportadores exigen cada vez más certificaciones (GlobalG.A.P., orgánico) y trazabilidad ante estándares internacionales más exigentes. El caso de la chilena Bioalfa SpA, que en 2025 concretó su primer envío de la tecnología de retención de agua “Biopoliagua” a la exportadora de uva Corporación Agrolatina tras una misión comercial a Ica, ilustra la vía de entrada mediante pilotos técnicos y resultados cuantificables. El estudio recomienda a los proveedores chilenos evolucionar de un modelo transaccional hacia uno técnico-consultivo: especializarse por cultivo de alto valor (arándano, uva, palta, cítricos), demostrar impacto económico directo (rendimiento, ahorro de costos) mediante parcelas piloto, y posicionarse como socio productivo del agricultor antes que como simple vendedor de insumos, considerando además la alta presión por precio y la sofisticación técnica del comprador peruano.
