Estados Unidos presenta un mercado de productos de especialidad grande, dinámico y en crecimiento, donde la Generación Z se posiciona como segmento clave por su diversidad, poder adquisitivo creciente y fuerte influencia de redes sociales en el descubrimiento de alimentos. Estos consumidores valoran sostenibilidad, etiqueta limpia, autenticidad del origen, funcionalidad nutricional y experiências sensoriales completas, y están dispuestos a pagar más cuando perciben una buena relación calidad–precio y una narrativa coherente del producto.
Para marcas extranjeras —incluidas las chilenas— el estudio subraya que el entorno es atractivo pero exigente: alta fragmentación de la oferta, fuerte competencia de pequeños fabricantes, marcas propias premium de retailers y marcas digitales DTC, junto con un marco regulatorio complejo (FDA, FSMA, MAHA, PRRIA) y barreras de entrada en retail. A la vez, identifica oportunidades en el origen como diferenciador, el alineamiento con etiqueta limpia y envases sostenibles, y el uso estratégico de TikTok/Instagram y ferias como Summer Fancy Food Show, proponiendo recomendaciones para elegir modelo de entrada (marca propia vs marca privada), preparar capacidades operativas y construir presencia de largo plazo en el mercado
